En el día
a día de mi país Venezuela constantemente nos hundimos por la fuerte situación
que pasamos desde que nos despertamos hasta la hora de dormir. Las noticias
no dejan de ser alarmantes para todos. A pesar de todo eso, aún seguimos
dispuestos a despertarnos la mañana siguiente ¿sorprendente cierto? algo
bastante irónico, porque al saber lo incompleta que es nuestra calidad de vida
seguimos abiertos a insultar al taxista enloquecido, a maldecir los gobiernos,
discutir sobre la escasez e impresionarnos más y más de las carencias.
¡Tenemos
razones para estar de mal humor!-aseguramos.
Creo
que es esencial saber diferenciar lo que queremos y lo que necesitamos.
Para cambiar esta realidad.
Querremos una mejor calidad de vida
Necesitamos comprender que estamos en una
transición de la historia venezolana
Es esta una realidad que pocos venezolanos se cuestionan. Por mi parte yo la
descubrí hace muy poco y me estoy tomando el tiempo para asimilarlo. ( ¡que
no es sencillo!)
Nos acostumbramos a quejarnos y nos olvidamos que tanto nos afecta esa actitud
insatisfecha. No estamos felices porque no tenemos lo que queremos. pero, ¿A
caso quejándonos todo se arreglará? somos seres humanos, lo único capaz de
conducirnos al éxito es la motivación personal. Y la verdad es que esa
actitud enfurecida no inspira nada parecido al éxito...
¿Entonces qué necesita Venezuela para obtener mejor calidad de vida?
Bueno, no
podemos esperar que todo se solucione por arte de magia eso está claro, o peor
aún esperar un gobierno que pueda realizar esta magia complaciéndonos a
todos de una vez por todas.
Hace tiempo leí una frase que decía "Sé tú el cambio que quieres ver en
el mundo" Esta es una frase muy cliché que cuando leemos pensamos..
¡Clarooo así de sencillo es!
Pero
también es una frase que a la hora de emplear terminamos olvidando; por
el simple hecho de no estar acostumbrados a HACER ese cambio, lamentablemente
aquella principal idea ingeniosa regresa a la zona de confort que es..."esperar
que otra persona u otro LIDER la realice". En mejores términos
"Actúe" con la excusa de que ES SU DEBER.
Hay que
asimilar que somos el cambio, y actuar como tal.
Les
contaré sobre un hecho que observé con mis propios ojos, y que me emociona
mucho contar.
Estaba yo
haciendo la cola para tomar un taxi en un centro comercial. Como era hora pico,
esta estaba llena incontables personas. Yo tenía como a diez personas por
delante para tomar un simple taxi que me llevaría a mi casa.
-mínimo
estaré veinte minutos- Asimilé,
Como no
tenía nada que hacer comencé a observar las personas que iban y venían. Hombres
y mujeres con bebes, niños tiernos, niños insoportables, personas que se
llevaban comida en la mano. Y como siempre nunca estaba de más una de mis
quejas... que no podía ser... que hace mucho calor, que quiero llegar a mi casa
¡YA! ¡YA! ¡YA! claro todo eso lo pensaba con mi cara calmada y uno que otro
gesto fulminante que se salía de mi control.
En una de
esas logré ver a una mujer que llegó a la entrada del centro comercial para
hablar con el policía que cuidaba esta, observé que aquella mujer se encontraba
un poco preocupada.
- Debe
ser que le robaron alguna cosa- Aseguré a mis adentros.
De pronto
el oficial reacciona y se comienza a dirigir hacia la cola donde me
encontraba, la mujer le seguía detrás. Los dos comenzaron hablar con el
encargado que asigna los taxis. No escuché que se decían el uno al otro solo
observaba como el hombre de los taxis asentía a sus palabras.
¡¡Tráigalos
para acá!! gritó por fin el hombre encargado.
Yo
todavía no comprendía la cosa, en eso vi que la mujer se condujo hacia el final
de la fila para traer dos personas ancianas hacia el frente de
esta. Fue cuestión de minutos que ellos tomaran los primeros taxis. Cuando esto
sucede, la mujer se regresa tranquila al centro comercial como si nada hubiese
sucedido.
No sé si
los demás se habrán dado cuenta. Pero, ¡de que algo sucedió!, ¡sucedió!
Con la
ansiedad de querer regresar a mi casa, olvidé que era. ¿Qué clase de
persona éramos todos allí?
¡Qué egoísta fue de nuestra parte! Y lo admito sin pelos en la lengua.
La
realidad es que aquellos dos ancianos apenas podían resistir estar de pie por
unos cuantos minutos, y por estar pensando sólo en nosotros olvidamos lo que
era prioridad en aquel instante. ¿Es eso ser buenos ciudadanos? Me sentí
muy culpable por lo sucedido, y me planteé la idea de ser más consciente con lo
que sucede a mi alrededor, como aquella mujer desconocida hizo.
El
cambio, es uno mismo.
No es
algo que se dice, es algo que se hace.
No
pidamos recibir, si no somos capaces de entregar.
Que esta
sea una de las razones por las cuales despertamos.
Por: María Fernanda Ordoñez Gutiérrez